Cada 17 de noviembre, Argentina celebra el Día del Escultor y las Artes Plásticas. Un homenaje a aquellas personas que convierten los distintos materiales con el fin de construir formas e imágenes para presentar una visión de la realidad, de acuerdo a un conjunto de valores estéticos.

El origen de esta efeméride se instala en el Congreso de la Nación Argentina que instituye en 1998 por Ley 25003 la celebración de este día en memoria de Lola Mora, la primera escultora argentina.
Un 17 de noviembre de 1866 nacía en la localidad de Trancas, provincia de Tucumán, la destacada escultora Dolores Candelaria Mora Vega, más conocida como Lola Mora, quien trascendió las fronteras de la Argentina con sus obras y que dejó su sello también en Rosario, donde se encuentran algunas de sus obras. Falleció en Buenos Aires el 7 de junio de 1936.
Considerada como la primera mujer en incursionar en la escultura en la Argentina, Lola Mora inició sus estudios en pintura con el maestro Santiago Falcucci, pero luego su interés y su pasión por el arte la hicieron viajar a Roma, adonde llegó para perfeccionar su técnica en el arte de la escultura de la mano del maestro Guilio Monteverde, quien la inició en el arte monumental.
Entre sus obras principales se destacan: La Fuente de las Nereidas, en la Costanera Sur, de la ciudad de Buenos Aires (1903); bajorrelieves de La Casa de Tucumán (1900); y las esculturas de "La Justicia", "El comercio", "La Paz" y "La Libertad", ubicadas en las adyacencias de la Casa de Gobierno de la ciudad de Jujuy, las cuales estaban previstas para ser emplazadas en el Congreso Nacional, entre otras.