Las compuertas de la represa se abrieron esta semana, para que fluya el caudal de agua por el río Salí, luego de que la cota alcanzara el nivel de 604 metros (sobre el nivel del mar), tope impuesto por el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (Orsep), que se encarga del control de este tipo de edificaciones.
La cota fue fijada por la Nación el 29 de diciembre, y desde ese momento la empresa concesionaria Hidroeléctrica Tucumán y la Provincia tienen la obligación de monitorear que el dique no supere dicho límite y el de abrir las válvulas para que el agua siga su curso y no se exija la estructura de la presa lateral 3 en caso que se supere.
Esto implica que El Cadillal no está en condiciones de ser utilizado en plenitud, con la cota máxima establecida en un principio, de 614 metros.
En un principio, la limitación impuesta por la interrupción de los trabajos que debían restaurar el dique, encendió alarmas entre los productores que dependen del suministro de agua proveniente del embalse. Pero el informe presentado por Oscar Vardé, incrementó las aprensiones.
El consultor contratado por la Provincia para supervisar las reparaciones emitió en noviembre un documento en el que cita además a Roger Bremen, consultor independiente para revisar la ejecución de las tareas, detallando los trabajos efectuados y lo que resta por hacer.
En el informe explica que las tareas se paralizaron al 50 por ciento. “El total de pozos programados en la cortina de inyecciones monolineal prevista en esta etapa es de 78, varios de ellos parcialmente efectuados, y de los cuales han finalizado 39”, se especifica, detallando que se inyectaron 184 toneladas de cemento.Los trabajos iniciaron el 16 de marzo de 2023 y se interrumpieron abruptamente el 20 de octubre al cumplirse el plazo original establecido en el contrato con la Unión Transitoria de Empresas Sabavisa S.A y Mercovial S.A, período en el cual, se certificaron montos por $ 689 millones, más un 20por ciento en adicionales ($ 137,8 millones), completando un desembolso de la provincia total de $ 830 millones por parte de la provincia.
Y se destaca que "también es necesario asegurar la continuidad de las tareas pendientes para lograr el objetivo de recuperar la plena eficiencia del embalse. Debe tenerse en cuenta que su interrupción implica un riesgo para la seguridad de bienes y personas además del uso importante del agua que se requiere para atender las necesidades de la comunidad. Cabe destacar que una solución parcial o incompleta de las tareas necesarias en casos como el presente es inaceptable”.
En este punto, el Orsep también lanzó advertencias sobre la “necesidad imperiosa” de finalizar la obra interrumpida, recomendando a la Hidroeléctrica y a la Provincia a efectuar un control diario.
“A partir de la cota 602 msnm, las lecturas del instrumental deberán ser diarias como así también las inspecciones a la presa Lateral N°3. Las lecturas serán informadas en un parte diario remitido al organismo y las inspecciones supervisadas por profesional”, ordenó, además de alertar que si el aforador (instrumento que mide la capacidad de almacenamiento o el caudal) “saliera de operación, no pudiera registrar en forma continua o no se hubieran implementado los niveles de alarma y alerta”, se deberá implementar una guardia de 24 horas los siete días de la semana “en condiciones de realizar lecturas frecuentes".