Hoy se conmemora el natalicio del General Juan Domingo Perón, un líder que marcó un antes y un después en la historia argentina, y que dejó un legado imborrable en la lucha por la justicia social.
Y es que, en la localidad de Famaillá, encontramos un eco de ese legado en la gestión de los Mellizos Orellana, quienes por años han liderado el municipio con el apoyo del pueblo. Su gestión se ha caracterizado por una profunda vocación social, reflejada en políticas que buscan mejorar la calidad de vida de los habitantes. Que con el permanente acompañamiento de la Senadora Nacional Sandra Mendoza, han sabido gestionar parala gente.
Desde la implementación de programas de asistencia social que garantizan el acceso a beneficios y medicamentos, hasta la realización de obras para la gente y la expansión de la educación pública, los Orellana han demostrado un compromiso con la justicia social que recuerda al peronismo de antaño.
La creación de centros de atención primaria como los SUM o el CIC, la Casa del Diabético, las campañas del Muncipio en los barrios, entrega de pensiones y jubilaciones, certificados de discapacidad, es otro pilar fundamental de su gestión. La educación, con la implementación de nuevas tecnicaturas y obras en las escuelas, también ha sido una prioridad.
La gestión de los Orellana, al igual que la de Perón, se ha caracterizado por la defensa de los derechos de los trabajadores y la búsqueda de la inclusión social. El pueblo de Famaillá, al igual que el pueblo argentino en la época de Perón, ha visto en ellos un reflejo de sus propias necesidades y aspiraciones.
En un contexto donde la justicia social se encuentra en debate, la gestión de los Orellana en Famaillá se erige como un ejemplo de cómo la lucha por la igualdad y el bienestar del pueblo puede ser una realidad. Un legado peronista que, a pesar de las diferencias ideológicas, nos recuerda que la búsqueda de una sociedad más justa es una tarea que nos compete a todos.