La pirotecnia sonora es una tradición que se mantiene en muchas partes del mundo durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo. Sin embargo, esta práctica puede tener un impacto negativo en la salud y el bienestar de muchas personas, especialmente niños con autismo y animales.
La pirotecnia sonora puede causar daño auditivo permanente, estrés y ansiedad en personas y animales. Además, puede afectar la comunicación y el comportamiento de los animales en su hábitat natural.
En el caso de los niños con autismo, la pirotecnia sonora puede ser especialmente problemática. Los niños con autismo pueden tener una mayor sensibilidad auditiva y dificultades para procesar información sensorial, lo que puede hacer que los sonidos de la pirotecnia sean aún más abrumadores.
Además, la pirotecnia sonora puede tener un impacto significativo en niños con capacidades diferentes, especialmente aquellos con:
- Trastornos del espectro autista (TEA): sensibilidad auditiva y dificultades para procesar información sensorial.
- Discapacidad auditiva: dolor y malestar, y daño auditivo adicional.
- Discapacidad intelectual: confusión y ansiedad, y dificultades para entender y procesar.
- Otros trastornos: trastorno de estrés postraumático (TEPT) y trastorno de ansiedad.
Es importante tener en cuenta que cada niño es único, y la respuesta a la pirotecnia sonora puede variar dependiendo de sus necesidades y características individuales. Es fundamental ser consciente de las posibles dificultades que la pirotecnia sonora puede causar en niños con capacidades diferentes y tomar medidas para minimizar su impacto.
En Famaillá, la municipalidad a través del consejo deliberante estableció la Ordenanza municipal 002/20, que impide la venta y el uso de pirotecnia sonora en la ciudad. Esta medida busca proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos, especialmente aquellos con capacidades diferentes.
En vista de estos riesgos, es importante considerar alternativas más seguras y respetuosas para celebrar las festividades. Algunas opciones pueden incluir la utilización de pirotecnia visual, como luces y fuegos artificiales, o la organización de eventos comunitarios que no impliquen la utilización de pirotecnia sonora.
Es importante unirse a este llamado y considerar el impacto que nuestras acciones pueden tener en los demás. Al optar por alternativas más seguras y respetuosas, podemos contribuir a crear un ambiente más inclusivo y acogedor para todos.